LA ELEGANTE SOBRIEDAD EN LA ARQUITECTURA MEDITERRÁNEA

El Mar Mediterráneo es una gran masa de agua salada que retiene el calor y modifica el clima, dando lugar a un subtipo de clima templado que propicia inviernos suaves y veranos secos y calurosos. Durante siglos, en las costas que rodean a este mar que baña 21 países, el clima ha condicionado el tipo de construcción que podemos considerar típica por las características comunes: uso de materiales iguales y una similar disposición de los espacios. Sus peculiaridades han llevado a los arquitectos a recuperar la tradición arquitectónica mediterránea, transformándola con un estilo minimalista, elegante y funcional.

Con influencias italianas y españolas la nueva arquitectura mediterránea ofrece construcciones lujosas para habitar en espacios seductores y majestuosos de todo el mundo, dando importancia a las zonas de encuentro y entretenimiento, como terrazas, los patios, los jardines,... Un buen ejemplo es California, donde las villas con estilo mediterráneo jalonan los lujosos barrios donde habitan las más rutilantes estrellas de Hollywood.

 

Ca na María, vivienda en Ibiza (Mallorca). Foto: morewithlessdesign.com

 

En general, las actuales casas de estilo mediterráneo se configuran horizontalmente para ofrecer espacios amplios, cómodos y, a la vez, acogedores, diseñadas para ofrecer una sensación de vida costera aunque no vivas frente al mar. A esto se une un diseño exquisito, con formas rectas, simples y sin complejidades, con colores luminosos, fusionando materiales nuevos y clásicos para crear proyectos atractivos, frescos y abiertos.

 

Masseria Moroseta, Plugia (Italia). Foto: morewithlessdesign.com

 

La piedra natural, los morteros de cal o la arcilla son elementos materiales muy utilizados en la arquitectura mediterránea para revestir paredes y muros, aportándoles una apariencia característica, que se combinan con otros materiales más modernos con los que se consiguen resultados espectaculares.

 

Ca Lluís, vivienda en Xeresa (Valencia). Pepe Cabrera®

 

Y aunque esos muros sean gruesos, dejan pasar la tan característica luz mediterránea, que baña cada estancia como las aguas del Mediterráneo bañan las playas que lo circundan. Y para potenciar la luz, las estancias se visten de blanco para multiplicar la claridad y dar amplitud a los espacios. El color blanco, utilizado tanto en el interior como en el exterior, invita a la calma y a la serenidad, al tiempo que refleja el calor en las paredes, evitando que se acumule en el interior, dando como resultado espacios más frescos.

 

 

Masseria Moroseta, Plugia (Italia). Foto: morewithlessdesign.com

 

Los techos también se visten de blanco, jalonados por vigas de madera que enriquecen el conjunto, mientras que los suelos se cubren con terracotas o maderas claras. Pero si hay un suelo característico de la arquitectura mediterránea son las baldosas hidráulicas, que cuentan con mil y un diseños de mosaicos que se repiten para cubrir las estancias, y son perfectas para combinar con otro tipo de materiales.

 

Ca Lluís, vivienda en Xeresa (Valencia). Pepe Cabrera®

 

Ca na María, vivienda en Ibiza (Mallorca). Foto: morewithlessdesign.com

 

Otro elemento indispensable de la arquitectura mediterránea es el agua. Desde las domus romanas que hacían una gestión inteligente del agua, recogiendo el agua de lluvia en los impluvium y el compluvium, el agua es un elemento vital que aporta frescura. Ya sea en forma de fuente o de piscina, son elementos indispensables en una casa de estilo mediterráneo.

 

Ca Peter & Lisa, vivienda en El Cabanyal (Valencia). Foto: morewithlessdesign.com

 

Si te ha gustado nuestro post y deseas más información sobre las casas de estilo mediterráneo, no dudes en ponerte en contacto con nuestro estudio, estaremos encantados de asesorarte.

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