Bejas

CADIRAPTOR PROYECTO UNA PANTON
BEJAS CHIQUES
BEJAS 1 PEPE CABRERA
BEJAS 2 PEPE CABRERA
BEJAS 3 PEPE CABRERA
BEJAS 4 PEPE CABRERA
BEJAS 5 PEPE CABRERA
BEJAS 6 PEPE CABRERA
BEJAS 7 PEPE CABRERA
BEJAS 8 PEPE CABRERA
BEJAS 9 PEPE CABRERA
BEJAS 10 PEPE CABRERA
BEJAS 11 PEPE CABRERA
BEJAS 12 PEPE CABRERA
BEJAS 13 PEPE CABRERA
BEJAS 14 PEPE CABRERA
BEJAS 15 PEPE CABRERA
BEJAS 16 PEPE CABRERA
BEJAS 17 PEPE CABRERA
BEJAS 18 PEPE CABRERA
BEJAS 19 PEPE CABRERA
BEJAS 20 PEPE CABRERA
BEJAS 21 PEPE CABRERA
BEJAS 22 PEPE CABRERA
BEJAS 23 PEPE CABRERA
BEJAS 24 PEPE CABRERA
BEJAS 25 PEPE CABRERA
BEJAS 26 PEPE CABRERA
BEJAS 27 PEPE CABRERA
BEJAS 28 PEPE CABRERA
BEJAS 29 PEPE CABRERA
BEJAS 30 PEPE CABRERA
BEJAS 31 PEPE CABRERA
BEJAS 32 PEPE CABRERA
BEJAS 33 PEPE CABRERA
BEJAS 34 PEPE CABRERA
BEJAS 35 PEPE CABRERA
BEJAS 36 PEPE CABRERA
BEJAS 37 PEPE CABRERA
BEJAS 38 PEPE CABRERA
BEJAS 39 PEPE CABRERA
BEJAS 40 PEPE CABRERA
BEJAS 41 PEPE CABRERA
BEJAS 42 PEPE CABRERA
BEJAS 43 PEPE CABRERA
BEJAS 44 PEPE CABRERA
BEJAS 45 PEPE CABRERA
BEJAS 46 PEPE CABRERA
BEJAS 47 PEPE CABRERA
BEJAS 48 PEPE CABRERA
BEJAS 49 PEPE CABRERA
Bejas.
 
… allí me encontrareis…
En el impacto de un sinfín de gotas de lluvia sobre la tierra en el aguacero inesperado. 
En las notas de un piano que destroza el pasado, sepulta el futuro y el presente lo hace eterno, allí me encontrareis.
Allí en mi taller, con mis musas, que lloran de alegría cuando me acerco a ellas, y adiestran mis manos para la inevitable próxima creación.
En la sonrisa inmutable de un niño que ha visto como escapas de la trampa.
¡Allí!, en el estruendo milenario de las olas contra la roca, ¡Allí no!, más bien en la bruma efímera que se produce después, al retroceder el mar.
En el silencio tampoco me busquéis, porque no puedo dejar de batir mis alas, la brisa y yo, alamos en la sinergia de los mares.
Me encontrareis en el pequeño beso de una mirada sincera, encima de un árbol, tumbado en la arena…
Entre la espada de la creación y la pared de un lienzo.
En un trozo de barro, en un Si menor, en el arte de ser un niño, porque si fuera mayor, que resulta casi imposible, amaría los arboles del bosque.