Anna Sanchis

Anna Sanchis domina y fusiona perfectamente el dibujo, la pintura y la escultura. Su trabajo es un hilo conductor entre la arquitectura y su relación con el entorno, que crea un conflicto no solo de concepto sino tambien de técnica. Es la clásica dicotomía del artista entre la razón y los sentimientos.
Anna Sanchis. Pepe Cabrera.
1-Composició -Cuadro interactivo. Anna Sanchis
Creando Mural. Anna Sanchis.
Bombolla  Inmobiliaria. Anna Sanchis.
Mural. Anna Sanchis.
Obra. Anna Sanchis
Paleta. Anna Sanchis.
12 Enfiladors. Anna Sanchis.
Cabanyal. Anna Sanchis
Niña microscopio. Anna Sanchis.
Anna Sanchis (Valencia 1967) licenciada en Bellas Artes, en la facultad de BB. AA. de Valencia, domina y fusiona perfectamente el dibujo, la pintura y la escultura. Sus obras irradian una sorprendente energía, son bellas y tienen nervio, son estéticas, al tiempo que contienen un halo de denuncia.
En sus trabajos no hay un deseo de épater al público, al contrario, piensa en él, que denoten franqueza, son cálidos, próximos, saturados de encanto y al tiempo, atesora una tristeza un menssaje no siempre alegre, donde se produce la cruel dicotomía entre lo que imaginamos y lo que en realidad es. Esto se aprecia particularmente en su obra gráfica: sus dibujos.

Las "pinturas" o construcciones de fichas móviles con acabados más sobrios, presentan ciudades de rascacielos, inhumanas y grotescas, inmensas y sin sentido: una ciudad urbana inquietante y, al mismo tirmpo, como en otros trabajos, son obrasbellas, por su cuidadosa e inteligente factura, por el juego de simetrías que consigue, y porque todo aquello que sigue un patrón resulta casi siempre seductor al ojo humano.

Su juego con los colores, volúmenes, la luz y los reflejos, que varían en función de si es de día o de noche (una dimensión inusual en el arte) da lugar a una obra doble, bifaz, sorprendente.
Las reflexiones diurnas son cálidas (colores ocre, rojizos, anaranjados). Las de la noche proyectan el misterio y la rialdad nocturna: una luz violada, espectral, enigmática y fría.
En sus obras descubrimos el componenete del juego, de a creación lúdica, que remata con la serie de imanes, donde la ciudad es móvil, donde las piezas se disponen según el gusto de cada uno, dejando al público la total libertad de componer su cuadro de luces y reflejos.


Martí Dominguez
Universidad de València.