Peter Behrens

El nacimiento de la imagen corporativa
19 sep. 2011
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Al alemán Peter Behrens (1868-1940) se le suele presentar únicamente como el primer diseñador industrial en el sentido actual del término pero su aportación al diseño, la arquitectura y la cultura visual moderna va mucho más allá, siendo el pionero en consolidar la idea de la identidad corporativa; se consideraba a sí mismo un reformador cultural y creía que la producción en serie permitiría llevar el diseño a todos los hogares y no solo a los más ricos como venía ocurriendo hasta entonces.

Nacido en Hamburgo en el seno de una familia adinerada que muy pronto le dejó huérfano, inició su carrera como pintor siguiendo las pautas de impresionismo y simbolismo y participando con éxito en la primera exposición secesionista de Múnich en 1893. En esos primeros años de formación trabajó como pintor, dibujante, fotógrafo o diseñador, realizando desde muebles hasta cuberterías, lo que le permitió consolidarse como una de las figuras más relevantes del diseño internacional.

El año 1900 tendría una importancia crucial para Behrens ya que se mudó a Darmstadt y se integró en un grupo artístico seguidor del movimiento británico Arts and Crafts; allí Peter, un arquitecto autodidacta, construyó su propia casa familiar concebida como una obra de arte total en la que diseñó hasta el más mínimo detalle: lámparas, muebles, alfombras, toallas, cuadros… Por aquel entonces también intervino en producciones teatrales y en diseños para la Exposición Universal de Turín, y el mayor cambio de su carrera se inició en 1903, cuando se convirtió en el director de la Escuela de Artes y Oficios de Düsseldorf, y culminó en 1907 con la constitución de la Deutscher Werkbund (DWB), una organización que agrupaba a conocidos fabricantes, arquitectos, diseñadores y políticos germanos y que apostaba por renovar el diseño para adaptarlo a las necesidades de la era industrial.

Con todo ello, el mayor legado de Peter Behrens está relacionado con su trabajo en la empresa AEG. En 1907 el director de la compañía eléctrica, Walther Rathenau, le contrató como asesor artístico para que diseñara una gama de productos que incluía lámparas, teteras eléctricas, ventiladores, folletos de propaganda o la cubertería para el comedor de empleados. En un principio su trabajo se centró en pequeños detalles pero más tarde continuó con la transformación de la identidad corporativa de la AEG desde el membrete hasta su logotipo, del diseño de productos, papelería, anuncios y estrategias de exposiciones hasta proyectos de fábricas, como la célebre nave para fabricar turbinas, o viviendas para los trabajadores. Este hecho resultó de suma importancia porque era la primera vez en la historia de la industria en que una compañía importante daba un paso de semejante calibre, contribuyendo a consolidar una nueva idea: la de la identidad corporativa. Una de las finalidades del diseñador era embellecer los productos sin perjudicar su utilidad práctica; solía decir que “un motor debe parecer un regalo de cumpleaños” y esta premisa se convirtió con el tiempo en una de las prioridades de la mayoría de diseñadores industriales: el estilo.

El trabajo que Peter Behrens realizó para la compañía AEG se basaba en un pensamiento funcional muy radical para su época, era la primera vez que un diseñador se encargaba de crear la imagen visual de una marca moderna con todas las innovaciones y los requisitos que eso conlleva. El hecho de que en la década de 1910 trabajaran en su estudio arquitectos de la talla de Le Corbusier, Walter Gropius o Mies van der Rohe es solo una muestra más de la importancia vital de este personaje en la historia de la arquitectura y el diseño.

Nacho Cabrera
Marcos Fernández
Fábrica de turbinas AEG
Interior fábrica de turbinas
Ventilador AEG (1908)
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